
Título: Melodía nocturna II. Lugar: Xàtiva. Expo.: 1/100 seg. a f/6,3 ISO: 800 Focal: 49 mm
No sé si por el eclipse lunar o por otra razón cualquiera, pero esa noche aparecía de vez en cuando un viento a ráfagas que intentaba distraer a los concertistas. En una ocasión le lanzó al suelo la partitura al flautista, aunque continuaron sin problemas la pieza hasta el final. Después reforzaron la sujección —a base de pinzas—, y ya no hubo mayor problema en adelante. En la siguiente ocasión fue el pelo de ella quien fue a parar, llevado por el viento, a su boca. Supongo que tocar la flauta travesera con un mechón de pelo en la boca no es algo demasiado fácil; se detuvieron, se hizo una cola y continuaron la pieza donde la habían dejado. A mí no me distrajo ni me molestó el incidente. Lo vi algo natural, incluso divertido. Lo que me extraña es lo serias y rígidas que nos mostramos las personas en algunas ocasiones. Como si una pequeña contrariedad a nuestros planes resultara algo de importancia universal.